sábado, 16 de abril de 2016
viernes, 1 de abril de 2016
infante caído
¡Horrible! ¡El amor enfureció más hasta tronar, hasta estallar, hasta explotar! ¿No lo escuchas?
Violetas mentiras resonaron en el retablo. ¡Azul!
Una pequeña lágrima holográfica en el extravío, ¡Durmiente! ¡Durmiente! Rabiando, rabiando.
Y una señal dura, palpitante, cubrió de desconsuelo la pesadumbre. ¡Ay, horrible!
Imaginación, solidez, un triste resonar.
El fulgor de los ojos se evapora, la noche balbucea preguntas. El sol se retuerce.
Campanas, campanas, ¡El odio pasó tocando campanas! Tristeza murió. Felicidad nació.
Hubo sumisión. Él no podría sucumbir. Cálidos deseos...Yo no podría dejarte.
Y el amor digiere, ¡Exterminio! ¡Exterminio! El sonido, las membranas, ¡El timbral!
Un grito del mar, absurdo, inerte. Cuando el mar solía gritar ¡Ay! ¡Horrible!
Aceleraciones aullando en la oscuridad, fascinante. A los cielos, al Adán, el nunca sopló el viento.
Lejos, lejos, invariable espera. ¡Sumiso! Atravesado, confundido.
Tan frío, tan frío ¡Escucha el lamento! Aprender el bajón: Tan frío, tan frío.
Cada uno de los pestañeos, la dulce música. Todo ese líquido. Tan fría, tan fría.
Muy sola. ¡Tan fría, tan fría!
¡Horrible!
Violetas mentiras resonaron en el retablo. ¡Azul!
Una pequeña lágrima holográfica en el extravío, ¡Durmiente! ¡Durmiente! Rabiando, rabiando.
Y una señal dura, palpitante, cubrió de desconsuelo la pesadumbre. ¡Ay, horrible!
Imaginación, solidez, un triste resonar.
El fulgor de los ojos se evapora, la noche balbucea preguntas. El sol se retuerce.
Campanas, campanas, ¡El odio pasó tocando campanas! Tristeza murió. Felicidad nació.
Hubo sumisión. Él no podría sucumbir. Cálidos deseos...Yo no podría dejarte.
Y el amor digiere, ¡Exterminio! ¡Exterminio! El sonido, las membranas, ¡El timbral!
Un grito del mar, absurdo, inerte. Cuando el mar solía gritar ¡Ay! ¡Horrible!
Aceleraciones aullando en la oscuridad, fascinante. A los cielos, al Adán, el nunca sopló el viento.
Lejos, lejos, invariable espera. ¡Sumiso! Atravesado, confundido.
Tan frío, tan frío ¡Escucha el lamento! Aprender el bajón: Tan frío, tan frío.
Cada uno de los pestañeos, la dulce música. Todo ese líquido. Tan fría, tan fría.
Muy sola. ¡Tan fría, tan fría!
¡Horrible!
resísteme
Si ya no extraño ni el beso ni el tacto de la noche, ni extraño ningún tiempo muerto, si no me inquieta ya olvidar y desconocer, y mi alma ha huido lejos a no sé dónde...
Sostenme.
Sostenme.
Cuando mi felicidad se ahorque en la nada y mis sueños se congelen, ríe. Pero no de mí, ríe del tiempo que no siento pasar, del rocío que no siento caer, ríete de mi cuerpo inerte, que reposa, pero no vive. Ríete del infierno, de los gritos y el desespero, de mi lado oscuro y de los demonios. Ríete de eso a lo que nadie le causa gracia, ríete de lo que todos odian de mí y del mundo. Ríete de la gloria caída, de la vida precoz, del sol que para mí ya no sale. Entonces ahí, podré extrañar el beso y el tacto una vez más.
contradicciones después del desastre
¿Y que fuimos? No pudimos ser más que un canto funesto.
¿Y qué somos hoy? Si hasta la nada es algo, seguramente, nuestras sombras que se apartan algo deben ser.
Nuestros roces intranquilos y fogosos se obligaron a ser algo. Incluso hasta más que la nada y que el todo.
No somos parte de la loca agonía que se ahoga en la escoria.
Me burlo, te burlas, de la incierta afirmación que alguna vez compaginamos.
Hay inmovilidad en las palabras que siempre dijimos, pero que nunca objetamos.
...Cuando nos atacó la furia, ¿Lo recuerdas? La ira te ciega, como el recuerdo, que ya no existe.
¿Y qué somos hoy? Si hasta la nada es algo, seguramente, nuestras sombras que se apartan algo deben ser.
Nuestros roces intranquilos y fogosos se obligaron a ser algo. Incluso hasta más que la nada y que el todo.
No somos parte de la loca agonía que se ahoga en la escoria.
Me burlo, te burlas, de la incierta afirmación que alguna vez compaginamos.
Hay inmovilidad en las palabras que siempre dijimos, pero que nunca objetamos.
...Cuando nos atacó la furia, ¿Lo recuerdas? La ira te ciega, como el recuerdo, que ya no existe.
el reverso de los ojos
Hay sitios más intrínsecos e itinerarios,
En los que mi calma puede alojarse,
Y aunque no es impalpable la avidez y la desesperación,
Sí lo son el tardío regazo de los lapsos y las agujas.
Corroerse en la negrura de la faz reversa de la mirada, es un triste consuelo,
Un pretexto, un falso bálsamo.
Pero sucede que he atrapado allí el sosiego, la circulación en contraria al caos y al demoniaco aburrimiento.
Al hastío pesar de los días, y al inminente rechazo de la gente,
Existe ahí de todas formas un amenazador recelo, un invento turbio.
Y amedranta, y taladra, y obstruye,
O es así como yo lo concibo, como yo lo diviso, a pesar de que lo que veo es invisible.
¿Cómo podría yo entonces escuchar algo que no suena? Todo reside en el reverso de los ojos.
No hay sistema existente en la palidez de la noche, no hay restricciones e imposibilidades.
Sin embargo, nada ahí puede brillar. Pero el incesante taconeo de la nada, pulsa el centro de mi razón, mis ojos ya no podrán ver lo invisible. Mis oídos no escuchan lo que no suena. No me carcome lo que no me remuerde. No hay perdón.
En los que mi calma puede alojarse,
Y aunque no es impalpable la avidez y la desesperación,
Sí lo son el tardío regazo de los lapsos y las agujas.
Corroerse en la negrura de la faz reversa de la mirada, es un triste consuelo,
Un pretexto, un falso bálsamo.
Pero sucede que he atrapado allí el sosiego, la circulación en contraria al caos y al demoniaco aburrimiento.
Al hastío pesar de los días, y al inminente rechazo de la gente,
Existe ahí de todas formas un amenazador recelo, un invento turbio.
Y amedranta, y taladra, y obstruye,
O es así como yo lo concibo, como yo lo diviso, a pesar de que lo que veo es invisible.
¿Cómo podría yo entonces escuchar algo que no suena? Todo reside en el reverso de los ojos.
No hay sistema existente en la palidez de la noche, no hay restricciones e imposibilidades.
Sin embargo, nada ahí puede brillar. Pero el incesante taconeo de la nada, pulsa el centro de mi razón, mis ojos ya no podrán ver lo invisible. Mis oídos no escuchan lo que no suena. No me carcome lo que no me remuerde. No hay perdón.
árido
Rompiendo el sentido, las millones de vacilaciones,
Mordiéndolas con ímpetu hasta regarse en su vacíe.
Así es cómo vamos, como el fiel transeúnte que robustece su paso
Y lo vuelve compacto.
Atónito, exhausto, imperceptible.
Mientras esporádicamente llueven los recuerdos que, no obstante,
Nos derrocan el teatro absurdo que hemos armado, a sudor limpio,
Sucumbiendo así, a la falsedad inerte.
Usted puede ser el tiempo completo, sin faltas, usted puede traspasar los viajes,
Los sublimes coros, todo el aura ligero que alguna vez golpeó tenuemente su rostro, como un espectro desnudo.
Usted ha podido intimar piedad, demandar misericordia brutalmente.
Jamás supo si sería negada, y lo único que le queda ahora, querido,
Es el deleite infernal.
Mordiéndolas con ímpetu hasta regarse en su vacíe.
Así es cómo vamos, como el fiel transeúnte que robustece su paso
Y lo vuelve compacto.
Atónito, exhausto, imperceptible.
Mientras esporádicamente llueven los recuerdos que, no obstante,
Nos derrocan el teatro absurdo que hemos armado, a sudor limpio,
Sucumbiendo así, a la falsedad inerte.
Usted puede ser el tiempo completo, sin faltas, usted puede traspasar los viajes,
Los sublimes coros, todo el aura ligero que alguna vez golpeó tenuemente su rostro, como un espectro desnudo.
Usted ha podido intimar piedad, demandar misericordia brutalmente.
Jamás supo si sería negada, y lo único que le queda ahora, querido,
Es el deleite infernal.
clandestino
Tus frenéticos sueños han apartado de mí la impaciencia. La han vuelto furia entrometida, mientras el inválido placer se sustentaba desalmado.
Has robado el furtivo deseo inconfesable, la razón que creí inmutable. He visto como tus ojos se pierden, como tu razón avanza, como tus sollozos se coagulan. He divisado desde las alturas tu pesar, la pura extensión de tu amargura.
Pero no he cedido ante el dictamen del recelo, he sido devoto al terror que nos abruma.
Has robado el furtivo deseo inconfesable, la razón que creí inmutable. He visto como tus ojos se pierden, como tu razón avanza, como tus sollozos se coagulan. He divisado desde las alturas tu pesar, la pura extensión de tu amargura.
Pero no he cedido ante el dictamen del recelo, he sido devoto al terror que nos abruma.
Las irracionales voces que ya no atiendo, que han dejado de pertenecerme, se han perdido en mis huesos. No deseo, no deseo sino el infortunio presagio de la autonomía.
percepciones
Ahora que caigo, querido, en el recuerdo recurrente y fatídico que es tu amor, me doy cuenta que no hay pretexto, prosperidad ni paz en mi alma si tus ojos no están sobre los míos. Ahora que sueño y que canto a la nada, veo que tú eres quien me divisa y quien bebe las palabras de éste aliento casi extinto que se angustia sin tu presencia. Ahora que estás remoto, he optado por lanzar mis espejos al viento, hasta que acorralen tu destino y ten encuentren, y entonces puedas percibirme como objetivamente soy: Tuya.
ira
Aún no he logrado palpar el cielo del enojo brutal, pero vaya que he estado cerca. ¡Oh! Claro que sí. He alcanzado la culpa, más allá del pánico, donde no se inhala más que inmundicia. Y he rozado la calma, la avaricia y he vomitado mil veces el perdón sobre las manos de la inmadurez.
¿Pero qué más da? ...Si el pecado no es más que la devoción invertida, entonces hay clemencia y misericordia más allá nuestras almas.
¿Pero qué más da? ...Si el pecado no es más que la devoción invertida, entonces hay clemencia y misericordia más allá nuestras almas.
válido
La finura no te hace impune al daño: Te atrae hacia él.
Luces bendito, haz de morir al primer estruendo. He de besarte con recato, he de acribillarte con el más puro amor.
Yo jamás voy a protegerte. Ellos nunca van a protegerte. Ponte tu sombra, sal a jugar.
Yo nunca voy a protegerte. Tú siempre vas a moldearte. Ellos nunca van a protegerte.
Luces bendito, haz de morir al primer estruendo. He de besarte con recato, he de acribillarte con el más puro amor.
Yo jamás voy a protegerte. Ellos nunca van a protegerte. Ponte tu sombra, sal a jugar.
Yo nunca voy a protegerte. Tú siempre vas a moldearte. Ellos nunca van a protegerte.
Sin embargo: Yo voy a iluminarte siempre.
voces
Nunca estoy aquí en lapsos de tempestades. Recoge la amargura, la tuya y la de todos, mastícala y trágala.
Nunca se es demasiado explícito. ¿Has roto los vidrios deliberadamente?
El misterio clama mi melodía predilecta. La angustia resuena, yo bailo serena. Tus manos dejaron una huella quimérica en mi semblante.
Decoraste el odio, pero no puedes cambiarme.
Hipocresía para interceder...¿De verdad estás vivo?
Desgastada en mis inflexiones, te sofoqué. No me arrepiento. Me prometí no volverte a la vida, ni por mucho que te extrañase, ni por mucho que tu voz me exija y demande. Decidí no resucitarte, aunque me costase la vida.
No estoy aprovechando las noches, ya no me molesto en concederte las tinieblas enteras: Soy otra. No esperes nada de mí. No esperes nada de ellos.
No hay nada para ti. Ellos no tienen nada. Han disipado la fe en primer lugar.
Nunca se es demasiado explícito. ¿Has roto los vidrios deliberadamente?
El misterio clama mi melodía predilecta. La angustia resuena, yo bailo serena. Tus manos dejaron una huella quimérica en mi semblante.
Decoraste el odio, pero no puedes cambiarme.
Hipocresía para interceder...¿De verdad estás vivo?
Desgastada en mis inflexiones, te sofoqué. No me arrepiento. Me prometí no volverte a la vida, ni por mucho que te extrañase, ni por mucho que tu voz me exija y demande. Decidí no resucitarte, aunque me costase la vida.
No estoy aprovechando las noches, ya no me molesto en concederte las tinieblas enteras: Soy otra. No esperes nada de mí. No esperes nada de ellos.
No hay nada para ti. Ellos no tienen nada. Han disipado la fe en primer lugar.
¿Tú qué tienes para ofrecer?
ímpetu
Hambre de linaje, hambre de crimen: No quiero nada, pero tú me lo das.
El escuálido recelo, ávido de burla, no hay compasión: No la necesito, pero tú me la das.
No emprenderás un revuelo, no serás nunca nadie ni dirás lo que verdaderamente quieres decir.
Nadie te escucha.
Solo la maldad emerge, y tus palabras se ahogan: Nadie las quiere, pero tú intentas llevarlas a flote.
No diré que no tienes hambre de vida, pero no hay misericordia: Nadie la tiene.
El escuálido recelo, ávido de burla, no hay compasión: No la necesito, pero tú me la das.
No emprenderás un revuelo, no serás nunca nadie ni dirás lo que verdaderamente quieres decir.
Nadie te escucha.
Solo la maldad emerge, y tus palabras se ahogan: Nadie las quiere, pero tú intentas llevarlas a flote.
No diré que no tienes hambre de vida, pero no hay misericordia: Nadie la tiene.
jueves, 31 de marzo de 2016
kill me over and over again
Explorando meticulosamente cada rincón, por fin puedo
concluir que deseo indudablemente morir a costas de todas y cada una de tus
expresiones. De las risas, del odio, de las extrañas miradas y los recuerdos
irreproducibles. Deseo morir en cada fragmento, justo en cada línea de sensato
sentir, en cada vértigo de placer y en cada ruina del esperar. Esperar y
esperar con un fin irrefutable: Quererte. Quererte así, porque solo lo dice la
nada, porque así lo dicta el aire, porque así lo quiere el mismo demonio.
Morir, pero siendo dueña de todo lo tuyo hasta el último
suspiro. Justo así.
domingo, 27 de marzo de 2016
túneles
Incluso en el final, incluso en los más infames recuerdos, en
el siniestro revés y en la gloria. En
mis sueños, en los de otras, en el regazo de los lamentos y en el indefinido rasgo
de una risa tal vez ilusoria. En las noches, en los días y en las incalculables
horas que pasé a intemperie.
Incluso, en todos esos momentos en los que me adulteré a mí
misma, cuando creí aborrecerte, incluso ahí, es casi indudable que fuiste mío.
Tendido sobre mis abatidas palabras, ahogado en el hastío curso
del tiempo que nos separa, que nos separaba, que no separará...Hasta que el sol,
en definitiva, se disipe en las tinieblas.
Pero...¿Seguirás siendo mío cuando finalmente la noche fallezca?
Siempre hay un aire insípido en tus labios, como si quisieras arrancarlos con violencia de tu rostro. Siempre está ese misterio en tus ojos, uno que no sé muy bien qué significa, pues nunca tengo el valor para mirar el vacío tanto tiempo.
Están esos raros suspiros que salen de tu nariz con imprudencia cada vez que me pierdes, cada vez más seguido. Espero no hacer tus días más infernales de lo que tú rostro revela.
domingo, 20 de marzo de 2016
¿Segura?
Hay algunos días en los que prefiero no ser tuya.
No ser tuya, sino conservarme. Quizás estudiarme un poco, quizás descubrir lo que ya tú probablemente sepas. Esos días, en los que me engaño a mi misma repitiéndome incontables veces que soy libre. Uno de esos días en los que no soy tan dura conmigo misma.
No te alarmes, ya nada podrá liberarme, y más que a ti, siempre suelo pertenecer a cualquier tendencia. No me preguntes, si acaso sea bueno o malo. Ya no me lo pregunto más.
No ser tuya, sino conservarme. Quizás estudiarme un poco, quizás descubrir lo que ya tú probablemente sepas. Esos días, en los que me engaño a mi misma repitiéndome incontables veces que soy libre. Uno de esos días en los que no soy tan dura conmigo misma.
No te alarmes, ya nada podrá liberarme, y más que a ti, siempre suelo pertenecer a cualquier tendencia. No me preguntes, si acaso sea bueno o malo. Ya no me lo pregunto más.
Sentido
He atinado en el rincón de la vida. E insólitamente, solo encontré
recuerdos...
Y está colmado de ti, y de todo lo extraordinario. Está tan
lejos de las tinieblas...Es todo lo que no me asfixia. No es nada.
Y lo soy, y lo eres, y lo somos. Dime qué es lo que resuena en mi cabeza, lo
que se rompe a la velocidad de la luz en mi pecho... ¿A caso corremos peligro
estando muertos de empatía?
He encontrado ese pequeño regadío de zonas eternas, de
espacios infinitos, de voces mudas y de sentimientos reales. Y es tan innegable, que
simplemente no existe...
Es que ya me había pulverizado. Perdida en el tiempo, había
mordido el polvo con un extraño frenesí apático. Ni cuenta me di de cómo me
trajiste aquí, pero nunca vi un infierno tan celestial.
He pactado con el destino y la amenaza misma, ya nada me
sofoca.
viernes, 18 de marzo de 2016
Dudas
Hay ciertos instantes de vacío
Que a veces llenan tus ojos
Como un fuerte semblante hastío
Un frío y turbio despojo.
He estado por descifrar,
Tan infausto sentimiento,
Y de nuevo he fracasado, quizás este no sea el momento.
Pero, ¿Entonces cuándo?
¿Cuándo podré saber qué son esos raros ojos?
Esos que no parecen tuyos, porque están llenos de enojo.
¿Y enojo con quién? ¿Seré yo la culpable?
No he podido descifrar, he preferido olvidarle.
Aunque no es lo que pretendo, es más factible torturarme,
Correr de noche por mis sueños, intentando explicar lo
inexplicable,
Y de seguir en este desvarío, quizás me toque dejarle.
martes, 15 de marzo de 2016
Una más.
¿Por qué has de decir que una más seré si ni bien he
disparado a tu frente? ¿Cómo podrías, si ni tentativas latentes tienes de mi
pureza? Si no sabes, ni la más mínima gota de conciencia que aún conservo, con
el hastío del tiempo no me he vuelto indeleble.
No podrías opinar ni mucho menos aconsejarme, si ni bien
conoces las noches que he vacilado. Ni
bien sabes, las lágrimas que aún no salen, ni lo mucho que no me ha tocado
sufrir, pero lo he tomado con orgullo. Con odio, con firmeza.
¿Una más? Ni yo misma lo sé. Pero al fin y al cabo, ¿No has
sido tú una más, las veces que el reloj ha tocado las 12?
Perdón
No puedo dejarlo, no
puedo huir como una cobarde a su maldad. No puedo renunciar a sus brazos y sus dientes, su inaudita forma de
mirarme. Y sí, he estado aquí antes, he visto el fin incontables veces. Lo he
negado, lo he ignorado, pero no puedo solo dimitirlo. No puedo, dejar que otra tome
sus brazos y ese olor tan demoníaco que sale de su piel. No puedo, simplemente,
dejar que retorne al infierno. Antes de él, antes de todo el tiempo, no había
más que oscuridad. ¿Cómo podría dejarlo ir? No puedo dejarlo.
¿Cómo podría lanzarlo al abismo, derrumbar el recinto de vacilaciones,
cómo podría dejar que se vaya sin ratificar
las palabras? ¿Cómo es que me permitiría
dejarlo perdido y vacío, a la deriva?... ¿Cómo podría, después de que me juró
que me pertenecía? No puedo solo matarlo.
¿Ser una más?...Miedo. Pero resignación, ignorancia,
insensatez...Cobardía. ¿Para qué pensar en el final, si ni bien ha empezado?
Nunca habrá un adiós, un adiós concreto.
¿Mañana será otro día?
El declive...El propio miedo al desecho. ¿Ciertamente te has
marchado, o finges que estás? He notado, que llena de furia, no me cuesta tanto
verte a los ojos. Aunque desisto, y vuelvo a postrarme en las mismas
incógnitas.
¡Decide! Concluye si
has de abandonar mi turbio caos, su caricia y su acogedor recelo, o si has de retroceder
al abismo sin base del disfrute pagano.
No me atrevo a armar la antesala de que hayas de optar por un amor perpetuo y efusivo.
Pero sé que dentro de ti, mora la más magnánima de las sabidurías.
Si te quedarás, hazme sentir que no hay más mares en los que
sofocarse, que soy la razón por la que descartas al mundo entero.
¿Y será que debo esperar, de nuevo, un fallo a favor de
nadie...O debo tirarlo todo al fuego de una vez?
lunes, 7 de marzo de 2016
Miedo
Cariño: Sé que sabes que justo en el regazo de mi alma,
cuelga la más atorrante de las dudas. Sé, que conoces cabalmente mi estado de desconcierto,
sé que logras tantear casi con finura lo mucho que me expongo.
Lo que no sé yo, cariño, es si todas mis preguntas podrán sencillamente
atenuarse, como si mi deseo monótono de que se marchen, justamente, se
cumpliese. Como si en la noche, yo misma consiguiese calcinar mis titubeos.
Justo cuando consiga abandonar
el miedo a admitir que soy tuya, entonces podré estar en tus huesos. Finalmente,
sentirte.
Sin dobleces, sin esa vaga suspicacia.
Quizás el problema sea que
ya no sé si me inspiras, si me obsesionas o si te detesto. Cariño, han sido
tantas noches las que he desbordado en afonía...Que
ya tú voz es lo único que escucho, lo único a lo que procuro acoplarme, justo
como si solo tu tosca existencia, sea lo único que pueda salvarme.
En el fondo se que no es así. Pero en el fondo, también sé
que no quiero ser salvada.
miércoles, 2 de marzo de 2016
Anraí
Desde un principio, o quizás mucho antes, supe que aventurabas. Que vives, que ríes, que no tienes tiempo.
Sin embargo, decidí ponerme tú soga al cuello. Beber de ti, sabiendo perfectamente que no eras más que un simple y rancio veneno. ¿Qué más daba? ¿Qué más daba sufrir un poco más? Seguramente, lo recordaría.
No pude elegir más que aferrarme a esa actitud estúpida de indiferencia falsa, no pude hacer más que fingir que daba lo mismo si te ibas, si te quedabas, si sobrevivías.
Y aquí estoy ahora, muerta de miedo, muerta de ti y de tú risa, aquí estoy, atada de nuevo. Y volví a dejarlo todo, volví a dejar la nada, probablemente para morir más lento. O más rápido, ya ni sé.
Y sostendré, hasta que realmente vuelva a respirar, el falso hecho de que no me importa.
Total, no hay más nada que finiquitar en estos días.
Sin embargo, decidí ponerme tú soga al cuello. Beber de ti, sabiendo perfectamente que no eras más que un simple y rancio veneno. ¿Qué más daba? ¿Qué más daba sufrir un poco más? Seguramente, lo recordaría.
No pude elegir más que aferrarme a esa actitud estúpida de indiferencia falsa, no pude hacer más que fingir que daba lo mismo si te ibas, si te quedabas, si sobrevivías.
Y aquí estoy ahora, muerta de miedo, muerta de ti y de tú risa, aquí estoy, atada de nuevo. Y volví a dejarlo todo, volví a dejar la nada, probablemente para morir más lento. O más rápido, ya ni sé.
Y sostendré, hasta que realmente vuelva a respirar, el falso hecho de que no me importa.
Total, no hay más nada que finiquitar en estos días.
jueves, 25 de febrero de 2016
retracción
No hay tal ira que corra por este pobre corazón como para derrotar la desgracia. No hay tal ira, sino un vacío que emerge de quién sabe dónde, a quién sabe qué.
¡Ay! Si este corazón tuviera fuerza, ¡Más que ira, sería odio lo que este corazón tendría!...Pero no es más que vacío inerte lo que un pobre corazón puede llegar a sentir.
¡No señor! La ira en mi corazón no reposa, ni reposará nunca, pues es la ira un sentimiento cobarde e histérico, insensato y maldito.
¡Y que explote mi corazón en mil pedazos antes de sentir la ira bombear como una terrible enfermedad! Que se disuelva y se desbarate antes de que la cobardía lo abrace.
Y si ha de morir, efectivamente mi corazón: Que el perpetuo vacío y la debilidad, lo acompañen.
Especialmente dedicado a mi gran amigo Jaime Romero.
¡Ay! Si este corazón tuviera fuerza, ¡Más que ira, sería odio lo que este corazón tendría!...Pero no es más que vacío inerte lo que un pobre corazón puede llegar a sentir.
¡No señor! La ira en mi corazón no reposa, ni reposará nunca, pues es la ira un sentimiento cobarde e histérico, insensato y maldito.
¡Y que explote mi corazón en mil pedazos antes de sentir la ira bombear como una terrible enfermedad! Que se disuelva y se desbarate antes de que la cobardía lo abrace.
Y si ha de morir, efectivamente mi corazón: Que el perpetuo vacío y la debilidad, lo acompañen.
Especialmente dedicado a mi gran amigo Jaime Romero.
sábado, 13 de febrero de 2016
dāniyyêl
A veces, en las noches mas borrosas e inseguras, me pregunto si han valido la pena los intricados pasos que he dado hacia ti. El camino de fuego, las verdades, las mentiras, las dudas y el entorpecimiento. El golpe, el sudor, las lágrimas, la sangre.
A veces, solo algunas veces, no muy seguido, me atrevo a pensar que, pese al torbellino de intrusos sentimientos sórdidos y malditos, pudiste, efectivamente, ser mío.
Y sí, absurdo, pero nada demasiado grave como para hacerme pensar que pude haber sido una bola de hierro.
Pesada, difícil y molesta. Y si lo fui, bien por mi pasado. Bien por el sufrimiento, por las noches, por las miles de veces que no te soporté y que quise alejarme en vano. Mal por ahora. Por todo esto y por lo que viene.
Pero el tema es que aún no me respondo. El tema, es que después de haber buscado paz en otros, extraño tú caos.
Tu orgullo, tu detestable forma de vivir. Y me pregunto, todas las noches me pregunto, si a caso lo merezco.
Y me encantó verte estallar...Odiarme después de haberme jurado amor. Me gusta que me detestes, que me ignores sabiendo que aún, muy lejanamente, me haces falta.
Aunque no lo creas, disfruto cuando alardeas tú felicidad de plástico ante mis ojos, que ya no logran ver nada, ciegos tal vez de ira.
De todas formas, querido, algún día, te haré saber la respuesta.
(...Por ahora solo vivo de tu inseguridad, del sí y el no que aun no descifro, y de cualquier otro caos parecido al tuyo que pueda atraerme. No te preocupes, no reincidiré.)
A veces, solo algunas veces, no muy seguido, me atrevo a pensar que, pese al torbellino de intrusos sentimientos sórdidos y malditos, pudiste, efectivamente, ser mío.
Y sí, absurdo, pero nada demasiado grave como para hacerme pensar que pude haber sido una bola de hierro.
Pesada, difícil y molesta. Y si lo fui, bien por mi pasado. Bien por el sufrimiento, por las noches, por las miles de veces que no te soporté y que quise alejarme en vano. Mal por ahora. Por todo esto y por lo que viene.
Pero el tema es que aún no me respondo. El tema, es que después de haber buscado paz en otros, extraño tú caos.
Tu orgullo, tu detestable forma de vivir. Y me pregunto, todas las noches me pregunto, si a caso lo merezco.
Y me encantó verte estallar...Odiarme después de haberme jurado amor. Me gusta que me detestes, que me ignores sabiendo que aún, muy lejanamente, me haces falta.
Aunque no lo creas, disfruto cuando alardeas tú felicidad de plástico ante mis ojos, que ya no logran ver nada, ciegos tal vez de ira.
De todas formas, querido, algún día, te haré saber la respuesta.
(...Por ahora solo vivo de tu inseguridad, del sí y el no que aun no descifro, y de cualquier otro caos parecido al tuyo que pueda atraerme. No te preocupes, no reincidiré.)
Ansiedad
¿Por que se nos hará tan difícil mantener distancia? Invadir, molestar, sentirse agobiado.
Casi inevitable cuando te sientes respirando en medio de una turbulencia.
Mediocre y casi absurdo, uno no puede dejarlo ir. No tan fácil.Y ya, y llega un momento en el que ni uno mismo se tiene explicaciones, en donde uno debe redefinirse, y escupirle a los obstáculos...A veces da tanta flojera llegar a allá. Porque sí, porque así es uno, porque así soy yo. ¿Y para que hacer algo?
Sí, masoquismo, sí, sí, ya que más da. El daño, el gusto, el drama. Uno se acostumbra.
Y ahí esta el infierno: En la costumbre. ¡Dios mio! Pobre de aquel que llegue a la cúspide de la costumbre más fatal y adictiva. Y dichoso aquel, dichoso el que llegue a romper los barrotes de la costumbre y su ociosidad, y su desenfreno, y su codicia, y su maltrato. Dichoso aquel, que después de ser libre, se acomode a los pies de la rutina.
Dichoso aquel, que de un día para otro, logra entender que la felicidad de uno, no la tienen otros.
Casi inevitable cuando te sientes respirando en medio de una turbulencia.
Mediocre y casi absurdo, uno no puede dejarlo ir. No tan fácil.Y ya, y llega un momento en el que ni uno mismo se tiene explicaciones, en donde uno debe redefinirse, y escupirle a los obstáculos...A veces da tanta flojera llegar a allá. Porque sí, porque así es uno, porque así soy yo. ¿Y para que hacer algo?
Sí, masoquismo, sí, sí, ya que más da. El daño, el gusto, el drama. Uno se acostumbra.
Y ahí esta el infierno: En la costumbre. ¡Dios mio! Pobre de aquel que llegue a la cúspide de la costumbre más fatal y adictiva. Y dichoso aquel, dichoso el que llegue a romper los barrotes de la costumbre y su ociosidad, y su desenfreno, y su codicia, y su maltrato. Dichoso aquel, que después de ser libre, se acomode a los pies de la rutina.
Dichoso aquel, que de un día para otro, logra entender que la felicidad de uno, no la tienen otros.
viernes, 15 de enero de 2016
Luego de meses de silencio...
Después de varios meses sin publicar nada aquí y no dar ninguna razón al respecto más que mi obvia mediocridad, he decidido volver. Porque sí, porque es necesario. Estaba muy ocupada con mis otros 2 libros (No diré tres, porque "Lo ambiguo" ni lo he empezado) Y por eso me distancié tanto al principio. "Impotencias" se me hizo más tedioso de lo que pensaba y "Demencia Temprana" Me tiene en congelamiento mental. Y aunque de verdad le dediqué esfuerzo al primero que mencioné, me cansé y hasta me asqueé de escribir por varios meses ese libro y cualquier otra cosa. No escribí absolutamente nada por mucho tiempo, estaba vacía.
Pero no fue simplemente porque sí. Hace tres meses me paso algo, algo que de verdad no tengo ganas ni de mencionar. Pero fue algo que me marcó, obviamente algo malo, que de alguna manera que no sé explicar muy bien, simplemente me cerré.
Pero he decidido volver, hay un poco de inspiración en mi que no puedo dejar ir. Tengo demasiadas cosas que hacer, mi cámara nueva ya esta aquí, tengo mil ideas y muchas cosas han mejorado en mi vida. Muchas han empeorado, a su vez, pero las ignoro en este post y en cualquier aspecto en general. Por eso, he decidido ir con calma. No voy a obligarme a nada, pero seré más constante. Arreglé unos detalles en "Impotencias", y pronto podrán leerlo y saber mas sobre él.
Estoy colaborando también en la escritura de un libro infantil. En unos meses, estará en físico, y podrán comprarlo (Aunque no se si lo venderán en Venezuela). Mi fotografía va a empezar a crecer. "Oratte" se reanuda.
Y en cuanto a las entradas del blog, se supone que cualquier cosa que se me ocurriera iba directo a "Impotencias", puesto a que este libro es una recopilación de mis arranques literarios (Lo que era antes este blog) pero mas formalizado y profundo, con más misterio de lo normal. De todas formas, en un siguiente post, hablaré de todos los libros y explicare de que tratan. Entonces, volviendo al tema del blog, nunca he querido darle un tema en especifico, sin embargo, haré lo que pueda para no dejarlo tanto tiempo sin nada. .
Un saludo, Daniela Hurtado Bravo.
Pero no fue simplemente porque sí. Hace tres meses me paso algo, algo que de verdad no tengo ganas ni de mencionar. Pero fue algo que me marcó, obviamente algo malo, que de alguna manera que no sé explicar muy bien, simplemente me cerré.
Pero he decidido volver, hay un poco de inspiración en mi que no puedo dejar ir. Tengo demasiadas cosas que hacer, mi cámara nueva ya esta aquí, tengo mil ideas y muchas cosas han mejorado en mi vida. Muchas han empeorado, a su vez, pero las ignoro en este post y en cualquier aspecto en general. Por eso, he decidido ir con calma. No voy a obligarme a nada, pero seré más constante. Arreglé unos detalles en "Impotencias", y pronto podrán leerlo y saber mas sobre él.
Estoy colaborando también en la escritura de un libro infantil. En unos meses, estará en físico, y podrán comprarlo (Aunque no se si lo venderán en Venezuela). Mi fotografía va a empezar a crecer. "Oratte" se reanuda.
Y en cuanto a las entradas del blog, se supone que cualquier cosa que se me ocurriera iba directo a "Impotencias", puesto a que este libro es una recopilación de mis arranques literarios (Lo que era antes este blog) pero mas formalizado y profundo, con más misterio de lo normal. De todas formas, en un siguiente post, hablaré de todos los libros y explicare de que tratan. Entonces, volviendo al tema del blog, nunca he querido darle un tema en especifico, sin embargo, haré lo que pueda para no dejarlo tanto tiempo sin nada. .
Un saludo, Daniela Hurtado Bravo.
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