sábado, 13 de febrero de 2016

Ansiedad

¿Por que se nos hará tan  difícil mantener distancia? Invadir, molestar, sentirse agobiado.
Casi inevitable cuando te sientes respirando en medio de una turbulencia.
Mediocre y casi absurdo, uno no puede dejarlo ir. No tan fácil.Y ya, y llega un momento en el que ni uno mismo se tiene explicaciones, en donde uno debe redefinirse, y escupirle a los obstáculos...A veces da tanta flojera llegar a allá. Porque sí, porque así es uno, porque así soy yo. ¿Y para que hacer algo?
Sí, masoquismo, sí, sí, ya que más da. El daño, el gusto, el drama. Uno se acostumbra.
Y ahí esta el infierno: En la costumbre. ¡Dios mio! Pobre de aquel que llegue a la cúspide de la costumbre más fatal y adictiva. Y dichoso aquel, dichoso el que llegue a romper los barrotes de la costumbre y su ociosidad, y su desenfreno, y su codicia, y su maltrato. Dichoso aquel, que después de ser libre, se acomode a los pies de la rutina.
Dichoso aquel, que de un día para otro, logra entender que la felicidad de uno, no la tienen otros.

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