martes, 15 de marzo de 2016

Una más.

¿Por qué has de decir que una más seré si ni bien he disparado a tu frente? ¿Cómo podrías, si ni tentativas latentes tienes de mi pureza? Si no sabes, ni la más mínima gota de conciencia que aún conservo, con el hastío del tiempo no me he vuelto indeleble.
No podrías opinar ni mucho menos aconsejarme, si ni bien conoces  las noches que he vacilado. Ni bien sabes, las lágrimas que aún no salen, ni lo mucho que no me ha tocado sufrir, pero lo he tomado con orgullo. Con odio, con firmeza.
¿Una más? Ni yo misma lo sé. Pero al fin y al cabo, ¿No has sido tú una más, las veces que el reloj ha tocado las 12?

No hay comentarios:

Publicar un comentario