El declive...El propio miedo al desecho. ¿Ciertamente te has
marchado, o finges que estás? He notado, que llena de furia, no me cuesta tanto
verte a los ojos. Aunque desisto, y vuelvo a postrarme en las mismas
incógnitas.
¡Decide! Concluye si
has de abandonar mi turbio caos, su caricia y su acogedor recelo, o si has de retroceder
al abismo sin base del disfrute pagano.
No me atrevo a armar la antesala de que hayas de optar por un amor perpetuo y efusivo.
Pero sé que dentro de ti, mora la más magnánima de las sabidurías.
Si te quedarás, hazme sentir que no hay más mares en los que
sofocarse, que soy la razón por la que descartas al mundo entero.
¿Y será que debo esperar, de nuevo, un fallo a favor de
nadie...O debo tirarlo todo al fuego de una vez?
No hay comentarios:
Publicar un comentario