jueves, 31 de marzo de 2016

kill me over and over again

Explorando meticulosamente cada rincón, por fin puedo concluir que deseo indudablemente morir a costas de todas y cada una de tus expresiones. De las risas, del odio, de las extrañas miradas y los recuerdos irreproducibles. Deseo morir en cada fragmento, justo en cada línea de sensato sentir, en cada vértigo de placer y en cada ruina del esperar. Esperar y esperar con un fin irrefutable: Quererte. Quererte así, porque solo lo dice la nada, porque así lo dicta el aire, porque así lo quiere el mismo demonio.

Morir, pero siendo dueña de todo lo tuyo hasta el último suspiro.  Justo así.

domingo, 27 de marzo de 2016

túneles

Incluso en el final, incluso en los más infames recuerdos, en el siniestro revés y  en la gloria. En mis sueños, en los de otras, en el regazo de los lamentos y en el indefinido rasgo de una risa tal vez ilusoria. En las noches, en los días y en las incalculables horas que pasé a intemperie.
Incluso, en todos esos momentos en los que me adulteré a mí misma, cuando creí aborrecerte, incluso ahí, es casi indudable que fuiste mío.

Tendido sobre mis abatidas palabras, ahogado en el hastío curso del tiempo que nos separa, que nos separaba, que no separará...Hasta que el sol, en definitiva, se disipe en las tinieblas.
Pero...¿Seguirás siendo mío cuando finalmente la noche fallezca? 
Siempre hay un aire insípido en tus labios, como si quisieras arrancarlos con violencia de tu rostro. Siempre está ese misterio en tus ojos, uno que no sé muy bien qué significa, pues nunca tengo el valor para mirar el vacío tanto tiempo.
Están esos raros suspiros que salen de tu nariz con imprudencia cada vez que me pierdes, cada vez más seguido. Espero no hacer tus días más infernales de lo que tú rostro revela. 

domingo, 20 de marzo de 2016

¿Segura?

Hay algunos días en los que prefiero no ser tuya.
No ser tuya, sino conservarme. Quizás estudiarme un poco, quizás descubrir lo que ya tú probablemente sepas. Esos días, en los que me engaño a mi misma repitiéndome incontables veces que soy libre. Uno de esos días en los que no soy tan dura conmigo misma.

No te alarmes, ya nada podrá liberarme, y más que a ti, siempre suelo pertenecer a cualquier tendencia. No me preguntes, si acaso sea bueno o malo. Ya no me lo pregunto más.

Sentido

He atinado en el rincón de la vida. E insólitamente, solo encontré recuerdos...
Y está colmado de ti, y de todo lo extraordinario. Está tan lejos de las tinieblas...Es todo lo que no me asfixia. No es nada.
Y lo soy, y lo eres, y lo somos.  Dime qué es lo que resuena en mi cabeza, lo que se rompe a la velocidad de la luz en mi pecho... ¿A caso corremos peligro estando muertos de empatía?
He encontrado ese pequeño regadío de zonas eternas, de espacios infinitos,  de voces mudas  y de sentimientos reales. Y es tan innegable, que simplemente no existe...
Es que ya me había pulverizado. Perdida en el tiempo, había mordido el polvo con un extraño frenesí apático. Ni cuenta me di de cómo me trajiste aquí, pero nunca vi un infierno tan celestial.

He pactado con el destino y la amenaza misma, ya nada me sofoca. 

viernes, 18 de marzo de 2016

Dudas

Hay ciertos instantes de vacío
Que a veces llenan tus ojos
Como un fuerte semblante hastío
Un frío y turbio despojo.

He estado por descifrar,
Tan infausto sentimiento,
Y de nuevo he fracasado, quizás este no sea el momento.

Pero, ¿Entonces cuándo?
¿Cuándo podré saber qué son esos raros ojos?
Esos que no parecen tuyos, porque están llenos de enojo.

¿Y enojo con quién? ¿Seré yo la culpable?
No he podido descifrar, he preferido olvidarle.
Aunque no es lo que pretendo, es más factible torturarme,
Correr de noche por mis sueños, intentando explicar lo inexplicable,

Y de seguir en este desvarío, quizás me toque dejarle.

martes, 15 de marzo de 2016

Una más.

¿Por qué has de decir que una más seré si ni bien he disparado a tu frente? ¿Cómo podrías, si ni tentativas latentes tienes de mi pureza? Si no sabes, ni la más mínima gota de conciencia que aún conservo, con el hastío del tiempo no me he vuelto indeleble.
No podrías opinar ni mucho menos aconsejarme, si ni bien conoces  las noches que he vacilado. Ni bien sabes, las lágrimas que aún no salen, ni lo mucho que no me ha tocado sufrir, pero lo he tomado con orgullo. Con odio, con firmeza.
¿Una más? Ni yo misma lo sé. Pero al fin y al cabo, ¿No has sido tú una más, las veces que el reloj ha tocado las 12?

Perdón

No puedo dejarlo, no  puedo huir como una cobarde a su maldad. No puedo renunciar a  sus brazos y sus dientes, su inaudita forma de mirarme. Y sí, he estado aquí antes, he visto el fin incontables veces. Lo he negado, lo he ignorado, pero no puedo solo dimitirlo. No puedo, dejar que otra tome sus brazos y ese olor tan demoníaco que sale de su piel. No puedo, simplemente, dejar que retorne al infierno. Antes de él, antes de todo el tiempo, no había más que oscuridad. ¿Cómo podría dejarlo ir? No puedo dejarlo.
¿Cómo podría lanzarlo al abismo, derrumbar el recinto de vacilaciones, cómo podría dejar que se vaya  sin ratificar  las palabras? ¿Cómo es que me permitiría dejarlo perdido y vacío, a la deriva?... ¿Cómo podría, después de que me juró que me pertenecía? No puedo solo matarlo.
¿Ser una más?...Miedo. Pero resignación, ignorancia, insensatez...Cobardía. ¿Para qué pensar en el final, si ni bien ha empezado?

Nunca habrá un adiós, un adiós concreto. 

¿Mañana será otro día?

El declive...El propio miedo al desecho. ¿Ciertamente te has marchado, o finges que estás? He notado, que llena de furia, no me cuesta tanto verte a los ojos. Aunque desisto, y vuelvo a postrarme en las mismas incógnitas.
 ¡Decide! Concluye si has de abandonar mi turbio caos, su caricia y su acogedor recelo, o si has de retroceder al abismo sin base del disfrute pagano.
No me atrevo a armar la antesala de que  hayas de optar por un amor perpetuo y efusivo. Pero sé que dentro de ti, mora la más magnánima de las sabidurías.
Si te quedarás, hazme sentir que no hay más mares en los que sofocarse, que soy la razón por la que descartas al mundo entero.

¿Y será que debo esperar, de nuevo, un fallo a favor de nadie...O debo tirarlo todo al fuego de una vez?

lunes, 7 de marzo de 2016

Miedo

Cariño: Sé que sabes que justo en el regazo de mi alma, cuelga la más atorrante de las dudas. Sé, que conoces cabalmente mi estado de desconcierto, sé que logras tantear casi con finura lo mucho que me expongo.
Lo que no sé yo, cariño, es si todas mis preguntas podrán sencillamente atenuarse, como si mi deseo monótono de que se marchen, justamente, se cumpliese. Como si en la noche, yo misma consiguiese calcinar mis titubeos.
 Justo cuando consiga abandonar el miedo a admitir que soy tuya, entonces podré estar en tus huesos. Finalmente, sentirte.
Sin dobleces, sin esa vaga suspicacia.
Quizás el problema sea que  ya no sé si me inspiras, si me obsesionas o si te detesto. Cariño, han sido  tantas noches las que he desbordado en afonía...Que ya tú voz es lo único que escucho, lo único a lo que procuro acoplarme, justo como si solo tu tosca existencia, sea lo único que pueda salvarme.

En el fondo se que no es así. Pero en el fondo, también sé que no quiero ser salvada. 

miércoles, 2 de marzo de 2016

Anraí

Desde un principio, o quizás mucho antes, supe que aventurabas. Que vives, que ríes, que no tienes tiempo.

Sin embargo, decidí ponerme tú soga al cuello. Beber de ti, sabiendo perfectamente que no eras más que un simple y rancio veneno. ¿Qué más daba? ¿Qué más daba sufrir un poco más? Seguramente, lo recordaría.
No pude elegir más que aferrarme a esa actitud estúpida de indiferencia falsa, no pude hacer más que fingir que daba lo mismo si te ibas, si te quedabas, si sobrevivías.
Y aquí estoy ahora, muerta de miedo, muerta de ti y de tú risa, aquí estoy, atada de nuevo. Y volví a dejarlo todo, volví a dejar la nada, probablemente para morir más lento. O más rápido, ya ni sé.
Y sostendré, hasta que realmente vuelva a respirar, el falso hecho de que no me importa.
Total, no hay más nada que finiquitar en estos días.