No es el modo, ni la angustia
Mucho menos el tormento.
No es el sacrificio ni la falacia.
No es la tormenta ni el clima triste.
Es más bien el absurdo curso de las horas.
El incesante sonido del tiempo, el corazón que sigue latiendo.
Es..Es el soplo no precisamente divino
Sino intangible
De la esperanza.
No son precisamente espejismos, sino destellos de veneno
Es lo perverso, lo incurable de los transcursos
La absoluta locura
O la inclemente sanidad
La inerte realidad o los tribales sueños
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