domingo, 19 de julio de 2015

Soledad negra

Mientras no me hayas olvidado,
Y tú recuerdo me erice la piel de forma violenta,
Todo estará como siempre quisimos, no habrá nada de que preocuparse.

Y si tus manos ya pertenecen a otra
Que evidentemente no soy yo,
Entonces podré sumergirme de nuevo en la tristeza,
Doblegarme a tus espaldas,
Regalándote la mejor de las sonrisas.

Y si aún lejanamente,
Permanezco en el regazo de tu recuerdo
No me sueltes, y bésame como si más nunca fueras a tenerme.

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