Mientras no me hayas olvidado,
Y tú recuerdo me erice la piel de forma violenta,
Todo estará como siempre quisimos, no habrá nada de que preocuparse.
Y si tus manos ya pertenecen a otra
Que evidentemente no soy yo,
Entonces podré sumergirme de nuevo en la tristeza,
Doblegarme a tus espaldas,
Regalándote la mejor de las sonrisas.
Y si aún lejanamente,
Permanezco en el regazo de tu recuerdo
No me sueltes, y bésame como si más nunca fueras a tenerme.
No hay comentarios:
Publicar un comentario