viernes, 19 de septiembre de 2014

María Antártida.

No, hoy en un día tan frío no puedes pedirme que me aleje
No hoy.
¿Ves el humo blanco que sale de mi boca y se confunde con la niebla?
¿No comprendes que en la noche, si te vas mi único aliento será la lluvia?
Cariño, tú no puedes partir hoy y dejarme con la palabra en la boca
Tú no puedes huir del amor que tanto anhelaste
Que anhelaste a penas ayer.

Cariño por favor no me grites
Cada grito tuyo es un nuevo corte en mis piernas
Cada caricia tuya es un nuevo atardecer del alma
Y cada palabra que digas posiblemente sean órdenes.
Cuenta las estrellas, y sabrás que no hay amiga más fiel que la noche
Sabrás que no hay prenda que de más calor que un abrazo
Y por fin conocerás mis labios muertos del frío
Vestida de blanco verás de nuevo mi alma
Y mis ojos marrones empañados en ambarino azulado
Si, cariño, así de extraña soy.
Conóceme hoy, porque cariño...
Quizás mañana no halla tiempo.

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