No sé si a todos los artistas les llega ese momento de desesperación en el que sienten que no están haciendo nada bueno. O nada, realmente. A veces es un golpe demasiado surrealista que uno debe afrontar. Uno no termina de romper con ese cólera contraproducente que despierta la ira.
Venezuela es un país que se rige por la altura social y por la edad. Es un completo "Más sabe el diablo por viejo, que por Diablo" Nefasto.
Lo que quiero decir (o una de las cosas que quiero decir) Es que me parece urgentemente necesario romper con los paradigmas de la sabiduría en una edad mayor, la creencia de esta.
Me parece un pensamiento imbécil creer que los talentos y el esfuerzo de artistas de menor edad no sea reconocido. Personalmente pienso que somos unos de los que más nos esforzamos para complacer al público y al mismo tiempo, a nosotros como marcasitas. Si un hoy en día un medio no puede dedicar una columna a un artista con miles de pensamientos encriptados por su rechazo, ¿A dónde llagará nuestra cultura? ¿Si no es apoyado el nuevo arte, que quedará para el futuro?
Mi llamado es a las asociaciones que de alguna forma rechazan la cultura nueva a que abran sus expectativas y dejen entrar el arte en sus medios.
No es más que mi humilde opinión.
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