domingo, 26 de octubre de 2014

Caricias a la península

Me cae de lo más lejano el sol
Uniendo el calor al viento
Vertiendo la sangre heredera
Corriendo hacia mar abierto

De perlas estoy hecho hoy
De arena de médano tieso
Me trajo un venado a la mar
En su recinto del viejo silencio

En lo más oscuro de la noche
La luna me contó un secreto
Me dijo que cuando ella se asoma
El sol sale corpulento

Me dijo un chivito sediento
Que la playa no era suficiente
Que necesitaba la paz del tiempo
Y una vida prominente

Venezuela me habló dormida
De un viejo remordimiento
Me contó que en su paraíso
Habitaba su gran tormento
Que era el Venezolano, alejado ya del tiempo
Quien arraigaba la vista recordando buenos momentos

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