Entonces…
Se dio cuenta de que todas sus noches se basarían en lo
mismo
Que un cura no es igual que un hombre
Sabía que aprendería cosas cada vez más estúpidas a medida
que pasaban los días
Quizás se estaba llegando a la desgracia, o quizás todo se
estaba aclarando
Tal vez ya no tendría miedo de volar alto, y no llamaría a
nada ni a nadie
“Mío”.
“A veces el precio que yo pago por tus besos es demasiado
alto, y nadie lo entiende”
Pensó hacia dentro.
No hay que desviarse del tema, hay que seguir con cosas
caritativas que nadie hace
En mis decisiones no debe influir una triste novela policíaca
No más labores de compromiso, ya nada ni nadie será “mío”
Ya no seré más una detective, ya no le daré las gracias a
una cajera desconocida
Después de colgar, no lloraré, no sentiré rechazo
Todo es distinto y creo haber encontrado una dirección
No le diré a nadie nada, y dibujaré muchos márgenes azules
Tendré una imagen que no necesariamente tenga que cuidar,
porque haré lo que quiera
Y si yo quiero, todo será una tal vez
No me importará el “Comprobado por los expertos”
Porque yo soy una experta
No seré de ninguna familia y disfrutaré el sonido de un
cuatro venezolano
Tendré que cortarme las uñas de la mano izquierda, eso si
Sino no podría tocar un buen “re” en mi guitarra prestada
Recibiré más, pagaré menos, dejaré de ver tantas sandeces en
la televisión
Ninguna publicidad me engañará, de nuevo
Viviré de la música y de otras cosas de las que la gente no
suele vivir
No iré más al dentista, no me interesa hacerlo y no lo haré
Besaré a quien yo quiera, cuando quiera, donde quiera
Me divorciaré cuatro veces y aún así amaré el color blanco
Pero me casaré de negro
Con un blanco regordete que nunca se callará
Y por eso me divorciaré
En unos años lo haré…
Si yo quiero.
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