Tú risa para mí, es una esperanza guardada, una oportunidad
de redacción, una inspiración, un mundo nuevo a color. Ese sonido tan armónico
me lleva otra dimensión, a un sitio acústico y relajado, un círculo de belleza.
Tú risa transporta, y me brinda unas ganas infinitas de
decir algo que me haga ver esa sonrisa, todos los días, a toda hora, cada
noche…
Cada noche yo quisiera escuchar tú risa, ser yo quien la
provoque, quisiera que esa risa nunca desapareciera, quisiera tatuarla en mis
oídos para que nunca desaparezca, quiero que sea parte de mí, que se impregne en mi alma como tinta
indeleble. Me haces reír a mí con tu risa, la transmites, haces que la desee y
que la imagine, haces que no me fije o centre en otra cosa más que en esas
pequeñas arrugas que se forman alrededor de mi perdición, de mi mundo paralelo,
de algo demasiado cursi que no quiero decir, pero lo estoy haciendo.
Lo hago por que por esa sonrisa yo podría morir, podría
fallecer, podría arrodillarme ante ella y no servirle a nadie más, porque
serías mi Dios, mi pan de cada día, y yo moriría si algún día yo dejara de
escuchar tu risa. Moriría porque vivo del arte, y ese sonido tan armonioso no
es más que una perfecta muestra de un arte puro y bello, de dimensiones ocultas
y oscuras, que me brindan una posibilidad de querer, de amar, de conocer. Qué
de mí sin esa sonrisa, lloraría como cualquier niño sin su juguete, sin su
amor. No lo creería
No lo aceptaría.
No hay comentarios:
Publicar un comentario