No debí hacerlo. Todos decimos lo mismo pero nunca nadie sabe el deseo tan grande que uno siente de romper el tiempo y hacer que todo sea como siempre estuvo en nuestra cabeza. Nuestra inútil cabeza, que nunca se cansará de equivocarse.
Creí tenerte. Creí que eras mío y ese siempre ha sido mi gran error. No sé en donde refugiarme por que de todos lados salgo con una batalla perdida. No sé con quién ir porque todos me clavan las espada por la espalda. No sé en donde llorar por que todos quieren reírse en secreto. Nada más puede pasar, y quizás me sienta sofocada por que nada corresponde conmigo. No creo merecer nada de esto, mis errores no concuerdan con mi castigo, todos quieren verte caer y tú solo quieres un lugar donde estar tranquilo. Todo se ve imposible, y arriesgarse es lo mismo que perder. Todos hablan de cosas que no te importan, y lo que a ti te importa no sabe de tú existencia. Tú inútil existencia.
Pero tú elegiste caer y decidiste tomar todo en juego. Terminaste perdiendo. Terminaste llorando, cantando, escribiendo.
¿Nunca te cansarás?
No hay comentarios:
Publicar un comentario